Una leyenda viviente. El astro argentino Lionel Messi, desde su primera aparición en los mundiales en el año 2006 donde fue el jugador argentino más joven en marcar en una Copa del Mundo, estaba destinado a formar parte de la historia de la competición más grande del fútbol en el planeta.
Y es que hoy, a sus 38 años, el rosarino extendió su hegemonía como el mejor jugador del mundo al convertirse, en solitario, como el máximo goleador en la historia de la Copa del Mundo al anotar 18 goles en esta competición, tras el doblete convertido ante Austria, superando así la marca que había dejado el alemán Miroslav Klose (16 goles).
La ciudad de Dallas fue testigo de un encuentro que comenzó con ambas escuadras buscando el primer gol. Fue el equipo albiceleste quien tuvo la oportunidad de abrir el marcador, cuando al minuto 8, una carrera de Lautaro Martínez hacia el área austriaca termino con una falta que, tras una revisión en el VAR, le brindó a los dirigidos por Lionel Escaloni un penal que encendía las expectativas de todo el mundo.
Messi se paró frente a Alexander Schalager y colocó la pelota en el punto de pena máxima, sin embargo, la pelota caprichosamente se fue desviada para prolongar más la agonía de todos los fans del astro argentino que querían verlo en solitario en la tabla de goleadores de los mundiales.
Pese a este traspié inicial, el destino quería compensar, de alguna forma, la trayectoria del rosarino formado en las canteras del Barcelona y, a los 38 minutos, tras una buena jugada en conjunto, Facundo Medina sacó un centro rasante que Thiago Almada dejó pasar para que el “Diez” argentino remate a toda potencia al palo derecho del portero austriaco y escribir con letras doradas su nombre en el libro de las leyendas del fútbol. Era el primero para Argentina, el cuarto en su cuenta personal en esta Copa del Mundo y el número 17 con su firma en la historia de todos los mundiales.
Tras el descanso, en el segundo tiempo, Argentina bajó un poco sus revoluciones y cedió el dominio del campo y la pelota a Austria, equipo que buscaba el empate mediante el arma que más les ha resultado: el juego aéreo. Y así, con un Austria jugado totalmente al ataque, el equipo albiceleste encontró un contragolpe letal cuando el reloj marcaba casi el minuto 94, donde el mismo Messi inició la carrera por la banda derecha para dejar solo a Julián Álvarez, frente a frente, al arquero Schalager quien se creció y logró rechazar el disparo del delantero del Atlético de Madrid, sin embargo, el rebote le quedó a en los pies de Leandro Paredes, quien le dio el pase a Lionel Messi para que, en medio de varios rebotes y peloteos entre los defensas austriacos, pusiera el 2 a 0 final y el gol número 18 con su sello en la tabla de goleadores de todas las copas del Mundo.
Con este resultado, Argentina aseguró su pase a los Dieciseisavos de Final del Mundial, y a la espera de un rival que podría ser España.


