Donald Trump volvió a generar tensión internacional tras señalar que estaría “considerando seriamente” convertir a Venezuela en el Estado número 51 de Estados Unidos. Según Expreso, la declaración fue revelada por el periodista John Roberts, de Fox News, luego de una conversación con el presidente estadounidense.
El argumento detrás de la propuesta estaría vinculado al peso energético venezolano. Trump habría resaltado el valor de las reservas petroleras del país sudamericano y aseguró que los venezolanos “lo aman”, una frase que elevó aún más la controversia política y diplomática.
Desde Caracas, Delcy Rodríguez rechazó cualquier posibilidad de anexión y afirmó que Venezuela “no es una colonia”, sino un país libre, soberano e independiente. La respuesta buscó cerrar cualquier lectura de aceptación interna a una eventual integración con Estados Unidos.
Más allá de su viabilidad legal, la frase instala una señal geopolítica: Washington vuelve a mirar a Venezuela no solo como un problema político, sino como un territorio estratégico por su petróleo, su ubicación y su peso regional. En América Latina, el mensaje revive viejos temores sobre intervencionismo estadounidense.


