Uber está moviendo sus fichas para no quedarse atrás en la carrera de los robotaxis. La empresa ha cerrado alianzas con compañías como Lucid, Nuro y Rivian, con el objetivo de integrar vehículos autónomos a su aplicación y competir en un mercado que podría transformar el transporte urbano.
Uno de los acuerdos más relevantes contempla el desarrollo de robotaxis eléctricos basados en el Lucid Gravity, equipados con tecnología de conducción autónoma de Nuro. Según la propia Uber, las pruebas en carretera comenzaron en 2026 y el plan apunta a desplegar más de 20 mil vehículos en distintos mercados.
La apuesta también incluye a Rivian. Uber invertirá hasta US$1.250 millones en la automotriz y planea desplegar inicialmente 10 mil vehículos autónomos Rivian R2 desde 2028, con posibilidad de ampliar la flota en los años siguientes.
El movimiento revela un cambio estratégico: Uber ya no quiere ser solo una app que conecta pasajeros y conductores. Quiere controlar parte de la infraestructura del transporte autónomo antes de que competidores como Waymo, Tesla o Zoox consoliden ese mercado.


