Los conductores de la empresa El Rápido llevaron a cabo este lunes una protesta silenciosa apagando sus motores en la avenida Alfredo Mendiola, a la altura del óvalo Habich en el distrito de San Martín de Porres, como medida de reclamo ante la creciente criminalidad que afecta al sector transporte en Lima. La protesta buscaba desplazarse por la Panamericana Norte hacia el Cercado de Lima, pero fue bloqueada por un contingente de la Policía Nacional del Perú, que impidió el avance de los buses y controló la movilización.
Esta medida se realiza en el contexto del asesinato de un conductor de la línea JC Bus, perteneciente al consorcio El Rápido, ocurrido el último sábado en la avenida Los Próceres, cuando fue atacado a balazos por delincuentes mientras trasladaba pasajeros. Tras el crimen, el consorcio suspendió sus operaciones y exigió a las autoridades acciones concretas para garantizar la seguridad de conductores y usuarios, lo que motivó que otras empresas de transporte se sumarán a la paralización como muestra de solidaridad.
Durante la protesta, efectivos policiales impusieron multas por supuestas infracciones y también remolcaron al menos uno de los buses al depósito municipal, lo que generó la indignación de los transportistas, quienes insistieron en que su medida era pacífica para exigir justicia y seguridad.


