Parece que nos hemos olvidado que hace casi 28 años apareció una constitución que dio la independencia necesaria al Banco Central de Reserva. La que estableció que el estado debía actuar en la vía empresarial solo de manera subsidiaria, que debía respetar los contratos que se celebraran. Esta constitución es la que permitió abrir las puertas a nuestro país para que la inversión extranjera llegue a nuestro territorio.

